La elección del protector solar adecuado es fundamental para proteger nuestra piel de los dañinos rayos del sol. Sin embargo, con tantas opciones disponibles en el mercado, puede resultar abrumador decidir cuál es el mejor para nuestras necesidades. Dos términos que a menudo encontramos al buscar protectores solares son “filtro químico” y “filtro físico“. ¿Pero qué significan realmente estos términos y cuáles son las diferencias entre ellos? ¡Descúbrelo en este post!

 

Filtros químicos: ¿Qué son y cómo funcionan?

Los protectores solares con filtro químico contienen compuestos orgánicos que absorben los rayos UV antes de que penetren en la piel. Estos compuestos actúan como una esponja, absorbiendo la radiación UV y transformándola en calor, que luego es liberado por la piel. Algunos ejemplos de filtros químicos comunes incluyen avobenzona, octocrileno y oxibenzona.

 

Características de los protectores solares con filtro químico:

  • Textura ligera: Los protectores solares con filtro químico tienden a tener una textura más ligera y menos visible en la piel, lo que los hace ideales para uso diario.
  • Mayor resistencia al agua: Algunos filtros químicos son más resistentes al agua que sus contrapartes físicas, lo que los hace ideales para actividades al aire libre.
  • Mayor variedad de productos: Debido a su formulación, los protectores solares con filtro químico ofrecen una amplia gama de opciones, desde lociones hasta sprays y geles, para adaptarse a las preferencias individuales.
  • Potencial irritación de la piel: Algunas personas pueden experimentar irritación o sensibilidad en la piel debido a los ingredientes químicos presentes en estos protectores solares.
  • Necesidad de aplicación anticipada: Los protectores solares con filtro químico deben aplicarse aproximadamente 15-30 minutos antes de la exposición al sol para permitir que los ingredientes se absorban completamente en la piel y brinden protección efectiva.

 

Los mejores fotoprotectores solares químicos

Filtros físicos: ¿Qué los diferencia y cómo funcionan?

Los protectores solares con filtro físico, también conocidos como protectores minerales, utilizan ingredientes naturales como óxido de zinc y dióxido de titanio para crear una barrera física en la superficie de la piel que refleja y dispersa los rayos UV. En lugar de ser absorbidos por la piel, estos protectores solares forman una capa protectora que actúa como un escudo contra los daños causados por el sol.

 

Características de los protectores solares con filtro físico:

  • Protección inmediata: Los filtros físicos proporcionan protección inmediata después de su aplicación, ya que actúan como una barrera en la superficie de la piel.
  • Menor probabilidad de irritación: Debido a su formulación natural, los protectores solares con filtro físico tienden a ser menos irritantes para la piel sensible o propensa a alergias.
  • Seguros para el medio ambiente: Los ingredientes utilizados en los filtros físicos son generalmente considerados como seguros para el medio ambiente, ya que no generan residuos químicos que puedan dañar los ecosistemas acuáticos.
  • Textura más espesa: Algunas personas pueden encontrar que los protectores solares con filtro físico tienen una textura más espesa y pueden dejar un ligero tono blanco en la piel.
  • Menor resistencia al agua: En comparación con los protectores solares con filtro químico, los protectores físicos tienden a ser menos resistentes al agua y pueden requerir una reaplicación más frecuente, especialmente después de nadar o sudar.

 

Los mejores fotoprotectores solares físicos

Qué protector solar elijo, ¿con filtro físico o filtro mineral?

La elección entre un protector solar con filtro químico y uno con filtro físico depende en gran medida de tus preferencias personales, tipo de piel y estilo de vida.

Si buscas una protección ligera y resistente al agua, un protector solar con filtro químico podría ser la mejor opción para ti. A la vez, son una opción ideal si tienes piel grasa ya que su textura oil free y más ligera es de rápida absorción. Suelen ser más fluidos y fáciles de aplicar que los físicos y no te dejarán la piel con manchas blancas.

Por otro lado, si tienes piel sensible y propensa a reacciones cutáneas o buscas una opción más respetuosa con el medio ambiente, un protector solar con filtro físico podría ser tu mejor elección.

También debes saber que los protectores solares con filtro físico son los adecuados para los menores 3 años, puesto que su piel todavía es sensible y delicada.

Y si no sabes por cuál decantarte, también existen protectores con mezcla de filtros físicos y químicos que son igualmente idóneos para una buena protección.

Por último, si en la etiqueta del producto no ves especificado si lleva filtros físicos o químicos, puedes revisar los ingredientes para distinguirlo:

  • Si ves las palabras “zinc” o “titanio”, es un protector solar físico.
  • Si ves las palabras “salicilato”, “benzoato”, “hidroxibenzoilo” u “oxibenzona”, entonces es químico.

En resumen, tanto los protectores solares con filtro químico como los protectores solares con filtro físico ofrecen una protección efectiva contra los rayos UV, pero difieren en su formulación y modo de acción. ¡No importa cuál elijas, asegúrate de aplicar protector solar regularmente y reaplicarlo según sea necesario para proteger tu piel del sol y mantenerla saludable durante todo el año!